Descripción
Situado en la cima de la colina de Monthoux y con vistas a la ciudad, este parque, antigua propiedad del obispado, resulta un lugar de descanso y tranquilidad. Su capilla restaurada, vestigio de su pasado episcopal, domina el parque y sus avenidas.
Encaramado en lo alto de la colina, a 571 metros de altitud, este parque se extiende por una cuidada zona ajardinada de más de 2 hectáreas, que comprende varios senderos discretamente iluminados de noche por bolardos luminosos armoniosamente integrados en el paisaje.
Una de las principales características del parque es su estanque, verdadera pieza central de este rincón de verdor. Cuidadosamente integrado en el paisaje, está poblado de nenúfares y peces, creando un pequeño universo acuático. Dos pontones permiten admirar este espacio desde el agua, ofreciendo una relajante inmersión en la naturaleza. Su abastecimiento de agua está asegurado permanentemente por un embalse que recoge y recicla el agua de lluvia, demostrando un compromiso con el desarrollo sostenible.
Desde el punto de vista práctico, frente al parque se ha habilitado un aparcamiento con una treintena de plazas, lo que facilita el acceso a familias y visitantes.











