Una vista de 360º sobre la ensenada de Ginebra, el lago Lemán, la cadena del Mont Blanc y la cordillera del Jura aparecerá ante sus ojos en la cumbre de esta polifacética montaña.
El Salève es una montaña emblemática que ofrece una vista excepcional de Ginebra, el lago Lemán y el Mont Blanc. Es un espacio natural protegido donde se puede observar una fauna variada, como gamuzas o aves rapaces, rodeadas de una rica flora alpina. La cima cuenta con numerosos senderos para el senderismo y el parapente en verano, así como esquí de fondo y raquetas de nieve en invierno. Se accede fácilmente por carretera o teleférico para disfrutar del aire puro entre prados alpinos y bosques. Un destino imprescindible para los amantes de la naturaleza.













