¡Ven a probar la BTT en la nieve! Disfruta de un paseo por las crestas del Salève junto a Ludovic, en una bicicleta con asistencia eléctrica y cubiertas adaptadas a este deporte. Después del esfuerzo, llega el descanso: ¡no dirás que no a una deliciosa croziflette con tus amigos!
#BTTAE
¿Te apetece hacer una actividad con tus amigos en vuestra escapada invernal? ¡Tenemos lo que buscas! Y, como sabemos lo difícil que es elegir, esta experiencia aúna diversión, deporte y buena compañía.
¡Este invierno, prueba la bicicleta de montaña con asistencia eléctrica!
Ludovic, monitor con experiencia de la Oficina de la Montaña, te acompañará desde las primeras nevadas. ¡Súbete al sillín de tu bici! Gracias a sus cubiertas gruesas y a la asistencia eléctrica, podrás recorrer cualquier tipo de terreno.
En el Salève, lejos de la muchedumbre de las estaciones de esquí, experimenta nuevas sensaciones en la nieve.
Desde el Foyer de ski de fond de la Croisette (el albergue de esquí de fondo), toma las pistas de la vertiente este. Toma la dirección «Treize Arbres» para después adentrarte por los senderos de las crestas.
#Cumbres
Una vez en la cima, no olvides levantar la vista. Ya sabes que la primera recompensa en la montaña es el paisaje. Y, en invierno, es muy distinto al del resto del año. La nieve, ya sea fresca, dura o en polvo, recubre las montañas.
Tómate el tiempo para contemplar la luz suave del día en esta época del año. Los árboles están cubiertos por la nieve en polvo y esta parece amortiguar los ruidos. Solo se escucha el chirrido de los neumáticos de tu bicicleta en el suelo.
Descansa un poco y disfruta de las vistas panorámicas: desde Bauges hasta los Alpes, la cordillera del Jura y la vista desde lo alto de Ginebra y el lago Lemán.
Se terminó el descanso: es hora de partir de nuevo, pues la segunda recompensa te espera.
#Queso
¿Le apetece picar algo? Entre en Les Marches de la Croisette y disfrute del ambiente acogedor de un auténtico bistró saboyano. Aquí, la montaña se saborea tanto como se contempla.
Y quien dice montaña… ¡dice queso! Imposible resistirse a la estrella local: el reblochon. Amantes de la tartiflette, ¿han probado ya su versión revisitada? ¡La famosa croziflette! En esta variante alpina, las patatas dan paso a los crozets, pequeñas pastas cuadradas de trigo o alforfón, típicas de los Alpes. Auténtica, generosa y decididamente reconfortante, la croziflette encarna por sí sola la cocina de montaña: sencilla, local y tremendamente sabrosa. El plato perfecto para entrar en calor después de una escapada a la montaña.
Y para terminar con una nota dulce, déjese seducir por la pera escalfada en vino. La textura fundente de la fruta, la suavidad del gofre y los aromas de canela forman un trío irresistible… ¡Un postre que promete una buena dosis de placer gourmet!
Desde el chirrido de los neumáticos sobre la nieve hasta la textura fundente de una croziflette humeante, déjese llevar por los placeres sencillos y auténticos de la montaña.